Acá reúno todos los artículos que he escrito para Belelú y algunas cosas más. Soy periodista y fanática del cine y la moda. Mi sueño es escribir un día para Vogue.

miércoles, 22 de agosto de 2007

lunes, 20 de agosto de 2007


Los invito a participar en la muestra de cortometrajes y documentales que se realizará en la Universidad Santo Tomás, dentro de unas semanas. Sólo deben llamarme o enviar un mail para intercambiar información. ¡Jueguen! que esta es una oportunidad imperdible para quienes desean difundir sus trabajos.

Quiero que esto sea todo un éxito, pero para eso los necesito a ustedes y sus obras.

Dleigthon@gmail.com
fuczia4@hotmail.com
09-8702565
Denisse Leigthon.

domingo, 19 de agosto de 2007



Estábamos en plena acción con my mister porno y de repente la mamá grita de su pieza:
- ¡Oye paren el escándalo!

Lo que pasa es que hace algunos días, mi chico, se había comprado una cama bacán. Esas que tienen dos colchones. Un box spring.
Cuando el hermoso trono del placer llegó a la casa, lo mirábamos y nos imaginábamos el webeo que íbamos a tener .
El problema estaba en el respaldo. ¡Pucha que sonaba la wea! Se iba de adelante para atrás, hasta unos cabezasos me pegué.
Intentamos aguantar las ganas de saltar y movernos como animales. Pero de verdad que eso es difícil.
Los días pasaban y estábamos medios histéricos producto de la abstinencia que hicimos para no molestar a la familia.
Hasta nos peleamos un par de vecen en medio de la cópula. Definitivamente esto tenía que terminar.
Una noche llegué a verlo y lo encontré en el trono esperándome bañadito y perfumadito, listo para la acción. Y lo mejor es que el respaldo había volado. Santo remedio.
Me puse tan contenta que me lance de piquero. Jajaajaja. Aún lo recuerdo. Fué la cagá.
Pero mientras estábamos en plena, la mamá gritó desde su pieza:
-¡Oye paren el escándalo!

Ahora el problema no era el respaldo, eran mis sutiles gritos.

miércoles, 8 de agosto de 2007



Que hermosa noche. La nieve cae sobre mi techo de lata y lo hace parecer de ice cream. Los copos son gruesos, pero livianos.
Recuerdan esa escena donde el joven manos de tijera hace nevar para su chica. Siento ahora, la misma sensación que aquella vez cuando vi la película.
Esta noche es el mejor momento para tomar a tu pareja y ponerse a bailar un buen jazz antiguo. Mientras, por la ventana se asoman los copos de nieve. Culpables de ese abrazo fuerte lleno de amor.

Un beso a mi Richón en esta noche alba... jaja tu comprenderás.

Es tu noche, es nuestra noche.

miércoles, 1 de agosto de 2007


Una mala jugada del destino

-¿Supiste que la mina de “El guarda espaldas” está pa’ la cagá’? dijo David.

-No. Escuché algo con las drogas, pero no la he visto.

-¡Por favor! revisa en Internet las fotos.- Me sugirió con los ojos llenos de angustia.

Me levanté de la silla del comedor y subí la escalera en dirección al tercer piso, donde está el computador. Mientras, pensaba en la gran voz de esta mujer.

Cuando pequeña recuerdo haber visto El guarda espaldas junto a mi familia. Todos sentados en el living escuchábamos alucinados I will always love you. Mi padre hacía hincapié en su interpretación. Siempre decía que le ponía los pelos de gallina. A mi también.

Cuando subí la primera escalera, mi mente reveló las imágenes lentamente. La veía siendo una diva, con cientos de paparazzi persiguiéndola, luces, fama, éxito. Tremenda vida.

Whitney Houston cumplió sus sueños y me inspira desde pequeña máximo respeto como cantante y mujer, aunque suene ñoño.

Finalmente, a duras penas llegué al tercer piso. Estoy exhausta con el trabajo de promotora. Pero hoy es mi día libre.

Entré a la pieza de mi PC, que obviamente estaba prendido y con mi hermana chica pegada a él. Logré despegarla y me puse a buscar en google las últimas fotografías de la Houston. Lo que encontré fue estremecedor.

Producto del crack y la cocaína, está heroína se convirtió en un despojo. Las comparaciones entre el befote and alter, son espeluznantes.

Según algunas publicaciones, su cuñada y el David el culpable es su actual pareja, Bobby Brown. Él la habría iniciado en esta predilección por las drogas killers.

No se si a muchas personas les interesa lo que le ocurre a Whitney, pero creo que es triste ver cómo se puede destruir la vida de una persona, que aparentemente lo tiene todo.

No puedo evitar decir que me da pena. Siempre ha sido una mujer admirable. Su voz realmente me da energía y buena vibra. Sólo queda mandarle buena onda a ella para que el infierno que vive hoy se convierta mañana en una mala jugada del pasado.

lunes, 25 de junio de 2007


“¡Hijo de perra!”





Preciso, conciso, sobrio, parco ¡Realismo sucio!

Raymond Carver, es un norteamericano que marcó el estilo minimalista de la escritura yanki. Sus textos entregan los datos exactos y necesarios para comprender las escenas, sin confeti.

Nació en 1938. Proveniente de una familia humilde, se desarrollo como escritor bajo el alero de John Gardner en el Chico State Collage, California.

Sus escritos denotan la compleja situación de los obreros y el proletariado en esos años. En plena crisis económica norteamericana, la clase baja debía sacrificarse sobremanera para poder conseguir alimentos y abrigo.

Carver pertenece a este segmento y lo retrata. Intenta retratarse. Y lo logra.

Alcohólico, igual que su padre, remarca este vicio en sus cuentos. Por ejemplo, en su Antología crea distintos personajes que son prisioneros de la bebida, los que se ven entristecidos y corroídos por ella. Holly, la chica de los ojos verdes es una de las víctimas.

Explota la decadencia y las tristezas. En varias de sus historias muestra la disolución de parejas, probablemente entregando atisbos de su realidad. Se casó dos veces.

Un dato interesante es que permite que sus personajes hablen por si solos. No se detiene en la descripción profunda, sólo se preocupa de darle vida a sus seres por sí mismos. Les permite existir más allá de su propia creación.

Son reiteradas las veces en que los relatos se enfrascan básicamente en diálogos. Además, los constantes puntos a parte entregan al lector un ritmo acelerado y ágil de las situaciones.

Según él, las novelas son demasiado tediosas.

-“Tenía muchos problemas de concentración que me asaltaban ante las obras narrativas voluminosas”, asegura.

Recibió gran ayuda de su editor en Esquire, Gordon Lish.

“Donde Gardner recomendaba a Carver usar 15 palabras en lugar de 25, Lish le pedía usar 5 en lugar de 15”, según un texto de internet.

Carver se refiere a su estilo como:- “Verlo y soltarlo, sin pena alguna. Avanzar”. Definitivamente esa es su principal característica y fortaleza.

También habló de una de sus obsesiones: “la precisión del enunciado es la única y verdadera moralidad de la escritura”.

A pesar de su complicado pasar económico, en sus últimos años el destino le tenía preparada una buena jugada.

En la década de los ’80 se hizo famoso, incrementando sus ventas considerablemente. Sin embargo, nunca olvidó sus orígenes, ni de dónde provenía la materia prima de sus historias.

El 2 de agosto de 1988, este hombre lleno de talento, murió víctima de un cáncer de pulmón. Tenía 50 años.

Luego de revisar sus escritos hay algo que llama considerablemente la atención. Constantemente utilizó la frase – ¡Hijo de perra! La acuñó en más de un cuento de desamor. Definitivamente, ese fue uno de sus más queridos personajes.

  
Una falda llena de colores y brillos, la cual casi arrastraba por el piso del salón, era la prenda más característica de esta mujer con alma de sofista y argumento socrático.
Liza Grixolli fue la mejor y más extraña profesora de filosofía que ha contratado el Colegio Santa Clara.
Su cabello, con un especial tono café con leche, era largo y liso. Generalmente lo ordenaba sólo gracias a un pañuelo multicolor ¡bien hippie!
Cuando llegaba a la sala era fácil reconocerla. Su voz se escuchaba desde lejos, siempre entraba riendo o gritando cualquier cosa que se le ocurría. Ese perfil entre sicótico y esquizofrénico cautivaba a las alumnas, especialmente a mí.
En una oportunidad, para graficarnos que no podría hablar mucho, entró al salón mostrando a todo el curso la muela del juicio que le habían sacado el día anterior.
Luego de cada cátedra, soñaba que nadie la abordara para poder acercarme y escuchar algunos capítulos de su vida. Todo en ella era de película.
Estudió filosofía en la Universidad de Playa Ancha. Actualemnte hace clases en la USACH. Me contaba de las discusiones teóricas y filosóficas que tenía con sus amigos. Algunos sofistas como ella y otros estoicos.
El día más memorable, jamás será olvidado.
Esperábamos que la profe llegara pronto, ya que la clase anterior, había pedido que nos transformáramos en lo contrario de nosotras mismas, por ejemplo si una era perna esta vez debería ser la más popular de la clase. Todas estábamos listas, con disfraz y todo. Obviamente yo era la perna y me senté en el primer puesto.
Recuerdo que el timbre nos avisó que el recreo había terminado, la alegría era única. Ningun ramo suscitaba tanto interés.
Todas estábamos expectantes. Nadie se imaginaba cuál sería su metamorfosis.
Pasaban los minutos y Lissa no llegaba. Sorpresivamente entró en nuestro salón una mujer de rasgos duros, con el seño fruncido y una vestimenta tipo profesora de reformatorio.
Estábamos pasmadas. La mutación era absoluta, ni siquiera su cabello era el mismo, estaba toda peinada con gomina y llevaba un horrible moño tipo tomate del siglo XIX.
-¡Buenos días alumnas!- nos saludo con un tono grave y agresivo. Inmediatamente nos pusimos de pie.
-¡Bue-nos dí-as pro-fe-so-ra!- gritamos.
Toda la clase fue en ese tono, pero nadie se atrevió a desenmascararla, su caracterización fue merecedora de un Oscar.
Estoy segura que ninguna de nosotras olvidará aquella freak experiencia.
Liza Grixolli, es una leyenda en aquel colegio y mi ídola for ever.
Hoy encontré su nombre en la lista de ganadores de un concurso del supermercado Lider y decidí recordarla.



viernes, 15 de junio de 2007


Hola !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Esta noche es de la aparición...................................hoy no hay historia.............hoy hay puro JUGO... i m sorry ..............

me estoy tomando un whisky con Davik de na muerte......................


I LOVE YOU mister porno.......................


lunes, 11 de junio de 2007

Loquequieres: “Opinando de moda”
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Esta semana:

Los zapatos de mis sueños






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Corría el 30 de noviembre de 2005, cumplía
21 años. Las expectativas eran altas.
Había invitado a varios amigos íntimos. Los esperaba nerviosa y a los regalos también.
Disculpen lo superficial, pero todos aguardamos a recibir algo especial el día de nuestra celebración exclusiva. ¿O no?

Casi eran las 21:00 horas. Uno a uno fueron llegando los convidados. Primero la familia. Como siempre. Y las mismas preguntas de siempre:

-¿Cómo le ha ido en la universidad?
¡Una lata!

Al avanzar las agujas del reloj empezó la acción. Una botella de Cabernet Sauvignon, nada mal me gusta su sabor seco.

Un invitado que jamás volverá a participar de mis celebraciones llegó con un “eau de toillete” al puro estilo Impulse ¿Cómo tan mal gusto? Por último un detallito de Casa Ideas, incluso le habría salido más barato. ¡¿Qué le vamos hacer?!

El sushi se acababa rápido. Miraba a mis amigos y los veía contentos disfrutando de la comida y la música. Eso me alegró.

Pero faltaba alguien. Mi pololo aún no llegaba ¡que nervio! Pensaba y pensaba cuál sería su sorpresa. Toda la semana me había dado miles de pistas falsas para que nunca me imaginara de qué se trataba su regalo ¡horror!

Finalmente, como es de costumbre, llegó de los últimos. Lo vi y mis ojos se llenaron de alegría, ya lo extrañaba mucho.

Se acercó a mí con cara de vergüenza, esa que dice ¡trágame tierra! Él es muy tímido.
Noté que detrás de sus piernas, bien agarrada entre sus dedos traía una bolsa cuya marca reconocía.

¿PEZ? Pensé. – ¡Nooooo! ¡No lo puedo creer!- Le grité antes que me pasara la bolsa.

Desde los 16 años había querido comprarme cualquier cosa de la tienda PEZ, esa que queda en el Drugstore. Pero sus precios son un poco elevados para una escolar.

Esta marca tiene accesorios, ropa –de hombre y mujer- zapatos ¡hay los zapatos, son tan bellos! De punta cuadrada bien exagerada, igual que yo ¡Eran mi sueño!

En la ropa abundan los colores. Las telas son variadas. Razo, plush, algodón, gabardina, pero principalmente mezclilla.

Además hay lentes, carteras, aros y collares. Todo muy exclusivo y alternativo.

¡Y qué decir de la infraestructura! Moderna, las murallas blancas, bien minimalistas.

Pez definitivamente es una tienda que hay que visitar ¡Me encanta!

Entonces, mi pololo estiró la mano y sin sacar de la bolsa el regalo, me lo entregó.

Un poco histérica, abrí el paquete. Una caja amarilla con el símbolo de la marca estaba frente a mis ojos. La abrí y encontré en ella el par de zapatos más lindo que podía imaginar.

“Los leopardo”, así los llamo hoy y los utilizó sólo en ocasiones especiales. Aún no sé cómo mi novio, que apropósito tiene pésimo gusto, los descubrió.


Pez

Av. Providencia #2124

loc.AB

Fono: 3348785

Galeria Drugstore

Providencia

Santiago

martes, 22 de mayo de 2007


Un poco de acción...

...en un bar de mala muerte

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¡Ái, ui, mmm, aaa! Gemía enferma de caliente mientras el chico musculoso y fibroso, me cogia “A la vuelta”, un bar universitario de mala muerte. El lugar era estrecho, estábamos fundiéndonos en el pequeño baño sucio y descuidado.

Todo comenzó con unas miradas extrañas, él era mi amigo de la vida. Nos conocíamos hace años y jamás nos habíamos visto con otras intenciones que no fueran de amistad.

Esa tarde, salí temprano de clases y mis amigas me invitaron a tomar unas chelas. Llegamos al bar, nos sentamos en la mesa de siempre y pedimos una ronda de exquisitas y refrescantes cervezas. Fumamos un caño de esos bien nombrados “premier”. Mi cuerpo comenzó a reaccionar con el maravilloso efecto del THC. Primero los pies, luego los muslos, el tronco y la cabeza, todo en mi estaba volado.

Súbitamente mi celular sonó, ring, ring. Era él, el chico musculoso, lleno de fibra que me buscaba para un poco de acción.

-¡Ven pa’ acá, está la cola!- Le conté.

-En media hora nos vemos- prometió.

Pasados los treinta minutos, estaba plantado a mi lado. Un par de chelas, unas miradas lujuriosas y quedó la cagá.

Gracias a las chelas y los caños, mi personalidad afloró. Me acerqué a él y le susurré al oído – ¿Acompáñame?-

Sin despertar sospecha, nos levantamos de la mesa y le indiqué el baño de mujeres. Sonrió con un dejo de picardía. Entramos, juntamos la puerta y nos abalanzamos uno sobre el otro. Lengua, carne y pasión era la tónica del momento. – ¡Máscame, máscame!- le decía. – ¡Te masco, te masco!- me respondía.

Comenzamos a llegar al clímax y los gemidos subían de tono. Entonces, cuando estaba en lo mejor de mi orgasmo, la puerta que nos separaba de la realidad se abrió y una señora de traje gritó:-¡Aaaaaaaaaaa! ¡Perdónenme, no era mi intención! Y salió horrorizada por la escena que había presenciado. Nos reímos hasta más no poder, pero seguimos hasta acabar en un tierno y romántico abrazo.

sábado, 7 de abril de 2007





Un esmalte, un vaso y un secreto



Los litros de cerveza llenaban mi estomago y turbaban mi mente. En mi mano derecha había un esmalte de uñas rojo y en la izquierda una vaso a medio tomar del rubio elixir. Pensaba y analizaba el porque de lo ocurrido, pero aún no tenía una respuesta clara. A mí alrededor se escuchaban los murmullos de los ebrios, cantando, gritando y golpeando las mesas.

El esmalte comenzó a cubrir mis uñas. Una por una las fui tiñendo. Mientras lo hacía, de reojo observaba a un chico que usaba un pañuelo rojo en el cuello y se hallaba solo en la mesa que estaba frente a la mía. Él también me acechaba hacia un buen rato.

Al terminar con las uñas, mis ojos se clavaron en él y los de él se posaron en mí. Sentí un ligero escalofrío recorriendo mi cuerpo. Volví a bajar mi cabeza y miré el vaso que ahora no tenía ni rastro de cerveza. Me sentí despojada de lo único que me hacía olvidar el dolor que sentía en mi corazón y mi mente.

-¿Todo se acabó?- pensé. Ya no hay qué tomar ni a quién amar. El chico del pañuelo rojo no me sacaba los ojos de encima. No tenía más dinero y aún no me resignaba a entender lo que había ocurrido. Me dolía todo el cuerpo, mis uñas estaban astilladas y rotas, pero el esmalte las vestía de seda.

De un segundo a otro, el chico del pañuelo rojo se levantó de su silla y sin apartar sus ojos de mis uñas se acercó caminando lento a la mesa donde me encontraba ebria y abatida.

-Te estaba observando y veo que estas sola, ¿me puedo sentar contigo?- preguntó.
–¡Has lo que quieras!- respondí.

Tomó una silla, se sentó y me miró fijo. Nuevamente un escalofrío recorrió mi cuerpo. –¡¿Me podrías decir que es lo te llama tanto la atención?!- le pregunté con bastante prepotencia.

Sus mejillas se enrojecieron. Sus manos temblaron. Sus sentimientos afloraron.

-Yo a ti te conozco- me dijo sin ningún filtro.
El corazón me estalló de tan sólo pensar que alguien pudiera reconocerme, entonces tomé mi esmalte de uñas rojo y mi abrigo. Me levanté de la silla y corrí hacia la salida.